Entradas etiquetadas: politica

Tempestad de gloria: Antonio Diaz y el bicentenario de Papagayos. Por Juan Antonio Hernández

En su prólogo a “Venezuela heroica” José Martí se refiere a la historia de Venezuela como una “tempestad de gloria” y esta hermosa metáfora, plena de justicia, deja de ser imagen poética y deviene en una descripción precisa cuando la aplicamos a uno de los hechos de armas más decisivos de nuestra historia (y por tanto de la historia de Nuestra América) la batalla fluvial de Pagayos, librada por el Capitán de Navío margariteño Antonio Díaz, en el delta del Orinoco, hace hoy doscientos años. Después de Pagayos quedaría el Orinoco en manos de las fuerzas de Bolívar estableciéndose, de ese modo, toda una línea de comunicación y aprovisionamiento, de incalculable valor estratégico, para el ejército patriota con el Caribe
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Tempestad de gloria: Antonio Diaz y el bicentenario de Papagayos. Por Juan Antonio Hernández

En su prólogo a “Venezuela heroica” José Martí se refiere a la historia de Venezuela como una “tempestad de gloria” y esta hermosa metáfora, plena de justicia, deja de ser imagen poética y deviene en una descripción precisa cuando la aplicamos a uno de los hechos de armas más decisivos de nuestra historia (y por tanto de la historia de Nuestra América) la batalla fluvial de Pagayos, librada por el Capitán de Navío margariteño Antonio Díaz, en el delta del Orinoco, hace hoy doscientos años. Después de Pagayos quedaría el Orinoco en manos de las fuerzas de Bolívar estableciéndose, de ese modo, toda una línea de comunicación y aprovisionamiento, de incalculable valor estratégico, para el ejército patriota con el Caribe
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La política es un destino sin destinación. En torno a la conversación suscitada por “Fragmentos de un espejo de príncipes”. Por Malfred Gerig

Las siguientes notas surgen a propósito del “dialogo” que ha suscitado los aforismos de Juan Antonio Hernández Fragmentos para un espejo de príncipes, y el posterior comentario de Miguel Ángel Contreras Pensar desde el exilio en San Casciano.
9. Seguimos viviendo bajo la impronta de Maquiavelo en tanto que pensamos la política como conquista o mantenimiento del poder por aquella parte de la comunidad política en la que echamos los dados de nuestros intereses. Seguimos viviendo bajo la impronta de Maquiavelo por que la política es acto en el curso de un destino en el que no hay subterfugios que nos resguarden; todo puede pasar, en este camino de quinientos años hubo victorias y hubo derrotas, hubo avances y retrocesos, fuimos capaces de suscitar acontecimientos y de ser osificados ante el largo tiempo de la estructura opresiva. Pero también seguimos bajo la impronta de Marx cuando decimos que la política no vale la pena ni un segundo del pensamiento ni del acto sino obra por el cambio de la vida.
10. ¿Cuál es, entonces, la forma del príncipe contemporáneo que obra por la emancipación?
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La política es un destino sin destinación. En torno a la conversación suscitada por “Fragmentos de un espejo de príncipes”. Por Malfred Gerig

Las siguientes notas surgen a propósito del “dialogo” que ha suscitado los aforismos de Juan Antonio Hernández Fragmentos para un espejo de príncipes, y el posterior comentario de Miguel Ángel Contreras Pensar desde el exilio en San Casciano.
9. Seguimos viviendo bajo la impronta de Maquiavelo en tanto que pensamos la política como conquista o mantenimiento del poder por aquella parte de la comunidad política en la que echamos los dados de nuestros intereses. Seguimos viviendo bajo la impronta de Maquiavelo por que la política es acto en el curso de un destino en el que no hay subterfugios que nos resguarden; todo puede pasar, en este camino de quinientos años hubo victorias y hubo derrotas, hubo avances y retrocesos, fuimos capaces de suscitar acontecimientos y de ser osificados ante el largo tiempo de la estructura opresiva. Pero también seguimos bajo la impronta de Marx cuando decimos que la política no vale la pena ni un segundo del pensamiento ni del acto sino obra por el cambio de la vida.
10. ¿Cuál es, entonces, la forma del príncipe contemporáneo que obra por la emancipación?
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Pensar desde el exilio en San Casciano. A propósito de los “Fragmentos de un espejo de Príncipes”. Por Miguel Angel Contreras Natera

Estas notas deben entenderse como un diálogo entre ausentes mediada por un manuscrito apócrifo sobre la política desde la penetrante mirada de Jano. La primera interrogante que surge es sobre la forma por sentencias que adopta la escritura de este texto ¿Son claves esotéricas las que guían las sentencias? El autor nos señala varios caminos cargados de símbolos, metáforas, secretos que dibujan un escribir entre líneas. Y simultáneamente, en su franqueza habitual (parresia) destruye las cándidas construcciones –cual castillos de naipes- del liberalismo. En la opacidad de la corte, donde el juego de sombras acecha, se construyen nuevos arreglos enunciativos en las ruinas de una civilización derruida. Antes al contrario, la grandeza, el destino y la gloria necesitan insuflarse de las energías libidinales de la emancipación. La fortuna nos es esquiva. Aunque el coraje es necesario, urgente y apremiante en este inquietante momento de agobio, la solicitud de pensar contra las neutralizaciones nos fuerza a recuperar, a pensar y vivir el momento de la política.
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Pensar desde el exilio en San Casciano. A propósito de los “Fragmentos de un espejo de Príncipes”. Por Miguel Angel Contreras Natera

Estas notas deben entenderse como un diálogo entre ausentes mediada por un manuscrito apócrifo sobre la política desde la penetrante mirada de Jano. La primera interrogante que surge es sobre la forma por sentencias que adopta la escritura de este texto ¿Son claves esotéricas las que guían las sentencias? El autor nos señala varios caminos cargados de símbolos, metáforas, secretos que dibujan un escribir entre líneas. Y simultáneamente, en su franqueza habitual (parresia) destruye las cándidas construcciones –cual castillos de naipes- del liberalismo. En la opacidad de la corte, donde el juego de sombras acecha, se construyen nuevos arreglos enunciativos en las ruinas de una civilización derruida. Antes al contrario, la grandeza, el destino y la gloria necesitan insuflarse de las energías libidinales de la emancipación. La fortuna nos es esquiva. Aunque el coraje es necesario, urgente y apremiante en este inquietante momento de agobio, la solicitud de pensar contra las neutralizaciones nos fuerza a recuperar, a pensar y vivir el momento de la política.
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Fragmentos de un espejo de príncipes. Por Juan Antonio Hernández

Es muy probable que se haya roto para siempre todo vínculo entre Verdad, Belleza y Justicia. También es muy probable que nunca haya existido. Pero considera siempre la posibilidad de que la infinitud del tiempo permita, alguna vez, que lo roto o nunca enlazado pueda volver a unirse o finalmente fusionarse. No importa que esa fusión sea como la luz de un relámpago en medio de la más tremenda oscuridad.
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Fragmentos de un espejo de príncipes. Por Juan Antonio Hernández

Es muy probable que se haya roto para siempre todo vínculo entre Verdad, Belleza y Justicia. También es muy probable que nunca haya existido. Pero considera siempre la posibilidad de que la infinitud del tiempo permita, alguna vez, que lo roto o nunca enlazado pueda volver a unirse o finalmente fusionarse. No importa que esa fusión sea como la luz de un relámpago en medio de la más tremenda oscuridad.
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Las guerras de interpretación en la Venezuela contemporánea: Laboratorio colectivo y disputa epistémica-política. Por Miguel Ángel Contreras Natera

El documento Mirar a Venezuela, más allá de la polarización suscrito por intelectuales de prestigio local, regional y global en uno de sus párrafos dice “el principal responsable de la situación en Venezuela –en tanto garante de los derechos fundamentales- es el Estado en manos de las actuales autoridades gubernamentales”. El punto central de la interrogación no es cuestionar su afirmación sobre la situación en Venezuela. Es por el contrario, mostrar la ausencia de reflexión crítica, solidaria y comprometida sobre el Estado realmente existente en Colombia, México y Honduras, entre otros Estados-nación donde se manifiestan con violencia histórica conflictos armados, falsos positivos, terror de Estado que ponen en cuestión las preocupaciones centrales de un documento centrado en una visión liberal y normativa de la democracia en la región. Pero, sobre todo, a riesgo de generalizar tienden a sobre interpretar la experiencia venezolana en la misma medida que sub-interpretan la globalidad de los conflictos en la región. Obviamente, es una toma de partido que se disculpa de sus exclusiones éticas y heurísticas en la medida que dice “como intelectuales de izquierda, tampoco desconocemos la realidad geopolítica regional y global”. Esta realidad estructural, compleja y cambiante no precisa de circunstanciales tomas de partido sino del compromiso militante con la posibilidad de construir ese otro mundo posible.
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Las guerras de interpretación en la Venezuela contemporánea: Laboratorio colectivo y disputa epistémica-política. Por Miguel Ángel Contreras Natera

El documento Mirar a Venezuela, más allá de la polarización suscrito por intelectuales de prestigio local, regional y global en uno de sus párrafos dice “el principal responsable de la situación en Venezuela –en tanto garante de los derechos fundamentales- es el Estado en manos de las actuales autoridades gubernamentales”. El punto central de la interrogación no es cuestionar su afirmación sobre la situación en Venezuela. Es por el contrario, mostrar la ausencia de reflexión crítica, solidaria y comprometida sobre el Estado realmente existente en Colombia, México y Honduras, entre otros Estados-nación donde se manifiestan con violencia histórica conflictos armados, falsos positivos, terror de Estado que ponen en cuestión las preocupaciones centrales de un documento centrado en una visión liberal y normativa de la democracia en la región. Pero, sobre todo, a riesgo de generalizar tienden a sobre interpretar la experiencia venezolana en la misma medida que sub-interpretan la globalidad de los conflictos en la región. Obviamente, es una toma de partido que se disculpa de sus exclusiones éticas y heurísticas en la medida que dice “como intelectuales de izquierda, tampoco desconocemos la realidad geopolítica regional y global”. Esta realidad estructural, compleja y cambiante no precisa de circunstanciales tomas de partido sino del compromiso militante con la posibilidad de construir ese otro mundo posible.
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La construcción democrática de la paz en Venezuela. Por Miguel Ángel Contreras Natera

El conflicto político es intrínseco a las sociedades humanas en cuanto constatación fáctica de las pluralidades político-culturales que la atraviesan. Justamente, la construcción de un orden deseable, sólo es posible asumiendo la conflictividad constitutiva de la experiencia humana. Y en este tópico crucial, precisamos avanzar en la construcción social orientada por el reclamo ético de la comunidad que somos. La comunidad es lugar y resultado de la lucha por el reconocimiento. Individuo y comunidad no son entidades antagónicas sino momentos mutuamente constitutivos de las sociedades humanas. Porque la comunidad no es distinta de la comunicación de las singularidades, no es un ser común es un ser en común.
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La construcción democrática de la paz en Venezuela. Por Miguel Ángel Contreras Natera

El conflicto político es intrínseco a las sociedades humanas en cuanto constatación fáctica de las pluralidades político-culturales que la atraviesan. Justamente, la construcción de un orden deseable, sólo es posible asumiendo la conflictividad constitutiva de la experiencia humana. Y en este tópico crucial, precisamos avanzar en la construcción social orientada por el reclamo ético de la comunidad que somos. La comunidad es lugar y resultado de la lucha por el reconocimiento. Individuo y comunidad no son entidades antagónicas sino momentos mutuamente constitutivos de las sociedades humanas. Porque la comunidad no es distinta de la comunicación de las singularidades, no es un ser común es un ser en común.
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Comunicación política, posverdad y guerra. Por Miguel Ángel Contreras

La pluralización de las formas de representación mediática consecuencia directa de la intensificación de la innovación tecnológica en el campo de las comunicaciones ha implicado la emergencia de una nueva gestalt en materia de la comunicación política. Se imponen las paralogías en tanto el consenso no es más que un estado de la discusión y no su fin. La verdad se volatiliza completamente. El surgimiento de la idea de la posverdad se inscribe en este doble registro: a) pluralización y relativización de las fuentes; y b) espectacularización y simulacros de los hechos. Y ambas tienen en las redes sociales su dispositivo de circulación global con sus concomitantes sentido de clase. El punto donde se condensa en sus dramáticas consecuencias la posverdad, es en la Guerra.
Indudablemente, la retórica siempre ha formado parte constitutiva de la política. No necesariamente es su sustituta. La posverdad como mentira –y sus peligrosas estrategias performativas de apelación a las emociones- no puede autonomizarse de la factualidad del mundo. En el debate cotidiano la mentira como instancia regulativa puede convertirse en un detonante de la guerra civil. Por ello, es en esa cotidianidad donde se confrontan las estrategias retóricas de la profunda pugnacidad política en Venezuela
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Comunicación política, posverdad y guerra. Por Miguel Ángel Contreras

La pluralización de las formas de representación mediática consecuencia directa de la intensificación de la innovación tecnológica en el campo de las comunicaciones ha implicado la emergencia de una nueva gestalt en materia de la comunicación política. Se imponen las paralogías en tanto el consenso no es más que un estado de la discusión y no su fin. La verdad se volatiliza completamente. El surgimiento de la idea de la posverdad se inscribe en este doble registro: a) pluralización y relativización de las fuentes; y b) espectacularización y simulacros de los hechos. Y ambas tienen en las redes sociales su dispositivo de circulación global con sus concomitantes sentido de clase. El punto donde se condensa en sus dramáticas consecuencias la posverdad, es en la Guerra.
Indudablemente, la retórica siempre ha formado parte constitutiva de la política. No necesariamente es su sustituta. La posverdad como mentira –y sus peligrosas estrategias performativas de apelación a las emociones- no puede autonomizarse de la factualidad del mundo. En el debate cotidiano la mentira como instancia regulativa puede convertirse en un detonante de la guerra civil. Por ello, es en esa cotidianidad donde se confrontan las estrategias retóricas de la profunda pugnacidad política en Venezuela
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